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Sobre el cine documental

Hay desde de los creadores del cine latinoamericano, muy pocas reflexiones escritas sobre el cine contemporáneo. Como en todo existen excepciones, la de Glauber Rocha es en este caso, un ejemplo notable. Sin embargo, pueden citarse también como una excepción, las discusiones que se dieron a lo largo de décadas en la desaparecida revista argentina Punto de vista, que dirigió con esmero Beatriz Sarlo. Dentro de éstas, el papel de Raúl Beceyro (Sunchales, Santa Fe, 1944), director y crítico de cine, fue fundamental por su carácter lucido y polémico. En ellas participaron además otros destacados artistas e intelectuales como la misma Sarlo, Rafael Fillipelli, Juan José Saer y David Oubiña, entre otros. Beceyro ha dirigido algunas películas entre las que destacan el documental Reverendo y la obra de ficción Nadie nada nunca, basada en la novela homónima de Juan José Saer. Es también autor de los libros Henri Cartier-Bresson, Ensayos sobre fotografía, y Manual de cine: Cómo se hace un film. El texto a continuación, es apenas una invitación para conocer su destacada labor.
–JLB

documentary

El cine documental no es un género. Una película documental no es, en consecuencia, una estructura deliberada que se apoya en un modelo preexistente. La repetición, que es consustancial al film de género, aún aquel que difiera, en un algún aspecto, del modelo, al cual, sin embargo, no puede dejar de referirse, la repetición no concierne al film documental que tenga algún valor. Si saltamos rápidamente de cumbre en cumbre del territorio documental, y pasamos de Nanook de Robert Flaherty a Drifters de John Grierson, a Noche y niebla de Alain Resnais, a Todos los días excepto navidad de Lindsay Anderson, a La lucha de Michel Brault y otros, a Model, de Frederic Wiseman, a Point of Order de Emile de Antonio, a Faits Divers de Raymond Depardon, a Shoah de Claude Lanzmann, se puede comprobar que no existe ninguna repetición y que estos films difieren tanto entre sí como El nacimiento de una nación de David Griffith de Codicia de Von Stroheim de La noche de Antonioni de Stalker de Tarkovski.

Lo que sí tienen en común son los materiales que esos films manejan. El film documental cuenta hechos que han sucedido o que están sucediendo independientemente de que con ellos se haga o no una película. Sus personajes existen también fuera del film, antes y después del film.

Es esto, y únicamente esto, lo que diferencia un film documental de un film de ficción. El film de ficción maneja materiales que sólo existen en el film, para el film. Si se suspendiera la filmación de una película de ficción, todo quedaría igualmente suspendido. Por el contrario, los hechos policiales que muestra Depardon en Faits Divers hubiesen igualmente acontecido, aún cuando Depardon no hubiese estado ahí.

Tanta o más diferencia que entre un film documental y un film de ficción, hay entre dos documentales, uno de los cuales cuenta hechos que han pasado (los ejemplos más evidentes serían Shoah y Noche y niebla) y el otro hechos que están sucediendo (como Todos los días excepto navidad, Model o Faits Divers). Existe tal diferencia entre los materiales que deben manejarse en uno y otro caso, que las estrategias, las técnicas y los métodos de trabajo son radicalmente diferentes.

Un documental que cuenta algo que ha pasado, trabaja con los restos de eso que ha sucedido hace (mucho o poco) tiempo. Trabaja, en consecuencia. con material de archivo: tomas, fotos o sonidos que pertenecen a esa época pasada. Puede trabajar, también, con imágenes filmadas, ahora, de los lugares en los que sucedieron esos hechos. Y trabaja con los restos de esos hechos en la memoria de la gente, es decir con los testimonios de quienes saben algo de eso que pasó hace tiempo.

Cuando un documental cuenta, por el contrario, cosas que están pasando, que se producen en el mismo instante en que el cineasta las está filmando, el trabajo se organiza de acuerdo a esta característica del material, estos hechos que todavía no se han producido, cuyas eventuales características deben preverse, para poder así decidir qué va a filmarse (de lo que se supone va a suceder) y de qué manera. El cine de Depardon o de Frederic Wiseman muestra las marcas del cine documental que registra hechos que están sucediendo en el momento en que se los filma.

A pesar de esto resulta evidente que el film que trabaja con hechos que han pasado, con materiales del pasado (material de archivo, lugares y memoria) opera, en el presente, con esos materiales. Las tomas de archivo son seleccionadas y montadas en el presente, el lugar antiguo es filmado hoy, y la encuesta realizada también hoy, plantea los mismos problemas que el acontecimiento que está sucediendo. La encuesta es, por otra parte, un elemento que caracteriza al documental y que lo diferencia radicalmente de la ficción. Es por eso que cuando un film de ficción quiere imitar a una película documental coloca frecuentemente a algún personaje hablando a cámara.

Además creo que no solamente los films documentales no pertenecen a una especie de género, con normas repetitivas, sino que ni siquiera los films documentales que muestran hechos pasados, ni siquiera esta categoría de film documental, pertenecen a un género. Ya he mencionado dos films documentales que tienen prácticamente el mismo tema: el exterminio de los judíos por parte de los nazis. Me refiero a Shoah y a Noche y niebla.

En el interior de un mismo tipo de film documental (el que cuenta hechos de] pasado) y aún de films que desarrollan el mismo tema (el exterminio de los judíos), las decisiones tomadas por sus realizadores han hecho que nos encontremos ante dos films radicalmente diferentes: uno dura 30 minutos, el otro 9 horas y media; uno tiene encuestas de los que escaparon de la masacre, o que participaron en la masacre o que presenciaron la masacre, y el otro film no. Uno tiene imágenes de archivo, y el otro no. Uno tiene un texto dicho por un locutor en off y el otro no. Uno tiene música y el otro no. Comparten (además del tema y de ser ambos documentales) la filmación, hoy, de los lugares en los que funcionaron los campos de concentración. Y eso es todo.

Imagen por: Oregon State University

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